Constelaciones Familiares

Las Constelaciones Familiares son una herramienta terapéutica, se basa en la interpretación de una situación familiar, en base a las interrelaciones de un grupo familiar completo, una situación específica de un miembro en particular o una situación especial o una historia familiar.

La constelación Familiar se realiza con personas de diferentes orígenes, que muchas veces no se conocen entre si y que actúan representando a los integrantes de un grupo familiar.  Esta herramienta concibe a cada persona como miembro de la familia,  como el arquetipo que representa, es decir, no como la persona que es o con su verdadera identidad, sino como lo que representa para la persona que se constela.

Su objetivo en el rol que le corresponde, es guiar a la persona a identificar las dinámicas perjudiciales inconscientes que se han establecido en su familia y las conductas que se han generado entre sus miembros. 

Esta información, por una parte, le permite reinterpretar los patrones familiares disfuncionales o detectar los dolores que por tiempo muy prolongado han estado en la historia familiar y que se reproducen de forma inconsciente, para encontrar soluciones a los conflictos que se detectan. Y, por otra parte, pretende despertar los sentimientos y emociones que están latentes en el inconsciente de la persona. Así, podrá gestionarlos y reconciliarse con ese aspecto del pasado.

Esta terapia de introspección familiar o técnica psicoterapéutica fue fundada en los 90 por Bert Hellinger. Su marco teórico se fundamenta en la teoría psicoanalítica, la terapia sistémica familiar y la Gestalt.

En tal sentido, se enfocan en el individuo en relación con su red de vínculos familiares, ofreciendo una experiencia vivencial que promueve la comprensión y la aceptación que favorecen la paz interior.

«La familia tiene una memoria. Lo que de ella sale a la luz es un regalo para nosotros.»

“Cuando los nudos del pasado se desatan, la persona libera su futuro”

Bert Hellinger

Aunque no se considera una terapia grupal, suele realizarse en grupos reducidos entre las que se encuentra el constelador/a o terapeuta que dirige la sesión. También se pueden hacer de manera individual, presencial o a distancia y para ello se utilizan símbolos o imágenes representativas del grupo familiar. 

Consiste en un solo encuentro que suele durar varias horas donde los participantes pueden “constelar” una situación o conflicto, el que presentan brevemente al grupo. Otros participantes son elegidos por el consultante (en algunos casos por el terapeuta) para que “represente” a las personas que integran la familia del consultante y para sí mismo.

Estos reproducen actitudes y emociones inconscientes que estarían relacionadas con las vivencias familiares del consultante, echando luz sobre el problema planteado. En esta representación puede ver de una manera simbólica y hacer consciente el tipo de relaciones establecidas entre los miembros de su familia.

El resultado de la constelación es una imagen-solución de la que no se saca una conclusión definitiva. Sencillamente se ve, se siente y se deja que haga su trabajo.  No necesariamente el problema se soluciona en una sesión,  pero cuando logramos “VER” la situación y tomamos conciencia de ella,  empieza el proceso sanador.

Antes de conocer esta técnica, y  de vivir yo la experiencia a través de una constelación de un tema personal,  no creía que esto realmente funcionaba.  Es difícil explicar lo que se vive en una constelación y como se produce la magia, pues personas que no te conocen a través de representación de roles que ni siquiera ellas conocen son capaces de mostrarte tu historia y tus dolores. 

Si realmente tomamos conciencia de que nuestros miedos, dolores, frustraciones, rabias y otros vienen de nuestra infancia y de la historia familiar, desde nuestros ancestros podríamos hacer mas fácil nuestro proceso de sanación.